¿Que qué es el Método Llongueras? Es un modo de trabajar que requiere una especial mentalidad y preparación acompañado de diez mandamientos que forman su filosofía.

Lluís Llongueras secando a contrapelo

Para poder sentirse identificado con el Método, es necesario conocerlo profundamente. No es un sistema de trabajo válido ni para profesionales rutinarios, ni para los fervientes admiradores de las épocas pasadas. Tampoco les será de utilidad a quienes se desilusionan fácilmente ante el primer fracaso en la prueba inicial. Ni tan siquiera para muchos buenos profesionales aferrados a su buena técnica habitual. Cualquiera que se proponga comprobar la validez y utilidad de estas técnicas, os avisamos de que pasará por varios estados. Especialmente por el fracaso, ese que es tan descorazonador.

El método propone la posibilidad de convertirse en un profesional completo gracias a sus amplias técnicas: las clásicas y aún válidas y las nuevas como es en en el caso del método, que es con las que más nos identificamos. Pero también ofrece una máxima preparación en el campo estético, comercial y psicológico. Esta preparación, ofrece la garantía de una versatilidad y ductilidad que permite adaptarse a cualquier época o circunstancia por difícil que sea.

Sabemos que los profesionales que siguen en profundidad el método no es la gran masa, ya que en relación a los anteriores sistemas, presenta mayores dificultades por la extensa variedad de técnicas. En lo que no hay duda, es que por este mismo motivo se está creando una selección entre los profesionales capaces de entenderlos, dominarlos e introducirlos en su clientela, y los que no.

Antes de la exposición detallada de la teoría y práctica del método, es obligatorio confesar que todos los resultados de este se han obtenido únicamente gracias a unas actitudes especiales frente a la vida y al trabajo que forman nuestra filosofía.

Así pues, estos serían los 10 mandamientos:

  1. Poseer una disposición mental que permita sintonizar con la creatividad que nos rodea a todos los niveles: música, danza, pintura, arquitectura, cine, fotografía y todo tipo de expresividad y comunicación para comprender mejor el fenómeno de la evolución constante de las formas y modas para poder, con estos elementos, encontrar nuevos caminos estéticos con una base obligadamente técnica para el trabajo.

  2. Trabajar con libertad total en la concepción de los peinados, en el modo de manejar el cabello y de coordinar las técnicas a través de su estilo, sus medidas, aspecto en el acabado, proporciones, volúmenes…

  3. Respetar las calidades naturales de cada cabello sacando el máximo partido de sus características sin descartar el saber contrarrestarlas correctamente cuando una nueva idea estética lo exija.

  4. Mantenerse en forma y al día entrenándose y practicando técnicas en busca de dominar o descubrir formas estéticas estando abiertos a todo lo nuevo.

  5. Ser entusiastas y estar llenos de vocación por el quehacer diario.

  6. Inspirarse dentro de las grandes posibilidades de mezclas de técnicas utilizando la imaginación para coordinar corte y tipo de secado, corte y color,…

  7. Revisar en profundidad los conocimientos obtenidos y el partido que sacamos de los mismos: la gran variedad de técnicas de corte y la especial utilidad de cada una.

  8. No olvidar aprovechar los recursos técnico-prácticos: el control del aire en secados, el control del rizo en permanentes, los toques de tenazas programados… Todo ello para conseguir una mayor seguridad, facilidad y calidad final en los resultados.

  9. Exigirse constantemente actuar con sentido práctico y comercial para mejorar nuestros sistemas de trabajo en el salón trabajando de manera fácil y rápida dentro de la máxima calidad.

  10. Perfeccionar día a día la personalidad profesional y humana para llegar a ser unos expertos asesores capaces de personalizar los trabajos para cada cliente aumentando así sus atractivos gracias a haber podido desarrollar las técnicas psicológicas que permiten saber la estética más adecuada de la personalidad y físico de cada mujer. Seguidamente, hacer valorar la preparación técnica, la novedad estética de los peinados, la imagen y la alta calidad de las presentaciones con la única finalidad de llegar a ser imprescindibles para los clientes.

«Para encontrar nuevos caminos estéticos, el mejor fenómeno es saber ver la evolución constante de las formas, personas y modas.
Con estos elementos y teniendo una obligada base de técnicas, seremos imparables´´


El método Llongueras no solo está creando escuela, sino que está formando una élite de profesionales del futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *